La complejidad de la investigación científica requiere de una instrumentación y tecnología avanzadas dirigidos por científicos y técnicos muy cualificados. Son las llamadas infraestructuras científico-técnicas singulares (ICTS). Las ICTS son grandes instalaciones, únicas en su género, que necesitan inversiones muy elevadas y que están dedicadas a la ciencia de frontera. Sirven como elemento dinamizador de la economía de la región en la que se encuentran y requieren de una masa crítica de científicos y tecnólogos, así como de la colaboración internacional.
Esta iniciativa ha cristalizado en la configuración de un Mapa de Infraestructuras Científico-Tecnológicas Singulares, que responde a un acuerdo de la III Conferencia de Presidentes de enero de 2007, compuesto por más de medio centenar de instalaciones en diferentes ámbitos de investigación referentes a ámbitos científicos que van desde las Ciencias de la Vida hasta las Ciencias Sociales y las Humanidades, distribuidas por todo el territorio español.
En resumen, en línea con los objetivos estratégicos planteados en el Programa Ingenio 2010, la Estrategia Nacional de Ciencia y Tecnología y el Plan Nacional de I+D+i 2008-2011, se propone crear nuevas ICTS, mejorar la capacidad científica y tecnológica de las ya existentes, incrementar la competitividad y facilitar el acceso a las instalaciones por parte de la comunidad científica para la realización de proyectos de investigación y la formación en nuevas tecnologías.